¿Y que hago aquí?… si dije que volvería en julio… Bueno, no aguante no mas. Es que las ganas de escribir alguna tontera me superan. Además, este espacio se echa demasiado de menos (por parte mía), aunque ustedes no lo crean. Bueno, antes que todo, darle las gracias a todos por el apoyo y los saludos que dejaron en mi ultimo post de despedida, en verdad, muchas gracias a todos, incluso a los que comentan para decirme que critico mucho, o que soy un verdadero imbécil (el post Top Ten de Lo Flaite es uno de los mas visitados y de los mas criticados… parece que no les gusto o no lo entendieron).
Tengo las pilas cargadas, y es que aunque no he podido superar el ramo maldito que me tiene al borde del descenso, he aprendido demasiado en este ultimo tiempo, cosa la cual me encanta. Pero no les daré la lata, ya que de todas formas, no podre estar hasta julio de manera regular en mi blog por asuntos de fin de semestre (?), y espero que todo resulte bien. Una vez a la semana me daré un respiro y vendré a postear aquí, y comentar en sus bitácoras. Bueno, eso es en lo referente a mi.
Lo que quiero escribir es algo muy particular que me dí cuenta mientras viajaba en micro (para variar!), pero deben primero saber dos hechos que me hicieron llegar a una conclusión obvia pero olvidada.
1.- Hace algunas semanas, iba yo en el Transbuey, de lo mas bien, tipo 7 de la tarde, cuando se sube a la micro un tipo algo viejo, pasado en copas, ya que su aliento lo delataba de aquí a China. Por mi parte, deseaba matarlo al tipo por que me tenia el rostro lleno de aroma a vino. Pero como el tonto de Cp. Futuro es paciente, me trate de alejar un poco. Incluso sentí de mi parte discriminación hacia el viejo por ser como era… algo que trate de no sentir por que no me gusta discriminar. Pero cuando íbamos en la mitad de la avenida Pajaritos, el viejo como que le dio un ‘taldo’ y se movió a la penúltima puerta del bus y empezó a hablar, dijo “¿Que opinan ustedes sobre que los micreros estén exigiendo casi $500,000 de sueldo, mientras otras personas tienen que luchar por $140,000 de sueldo? ¿Acaso estará bien repartida las platas en Chile?… todos quedamos medios atónitos con la sorpresiva pregunta del viejo y nadie lo pescaba. Después, de hablar y hablar, empezó a establecer una discusión (no pelea) con una persona que decidió responderle, y estuvieron N rato mientras salían tallas y chistes entremedio que hacían que me riera un rato. En verdad, jamas pensé que alguien que estuviera bajo los efectos del alcohol (pfff) pudiera hacer que la gente participara de su conversación, y mas aun, hacer pasar un momento agradable.
2.- Ya 7 veces me he topado con un cantante que se sube a la micros, que hace mucho tiempo salia en el Morande con Compañía (cuando solía ser un programa casi decente), el cual imitaba a Axel Rose, y se hacia llamar ‘Escape’. Bueno, resulta que este tipo destaca del resto de los mortales, por su particular estilo de tocar musica en la micros. Primero dice algo así como “Al parecer necesitan un poco de Rock, Radio Futuro, Escape en vivo y dice así…”, y se pone a tocar canciones de Guns n’ Roses, Iracundos y uno que otro mas, con el detalle que pareciera como si la musica se lo comiera, y empieza a saltar, mover la cabeza, y incluso se pasea casi corriendo por la micro lanzando patadas al aire al mas puro estilo de Michael J. Fox en Volver al Futuro. En realidad, el tipo sale de lo común y saca muchas risas de la gente que lo mira de manera extraña y algunos no logran comprender lo que quiere transmitir. En verdad, tienes que ser muy depresivo como para no sacar una buena risa. Es su humilde manera de entregar buena musica y un poco de humor. Y incluso se aplaude solo, cosa que me da risa ya que ni yo ni el resto lo acompaña con un pequeño aplauso. ¿Tan poco sociables somos, o sera vergüenza?
Bueno, que quiero decir con estas dos historias. Ni todo un sistema político, ni el gobierno, con todos sus personajes que discuten y tratan (supuestamente) de llevarnos a un mejor Chile, logran sacar una sonrisa a la gente trabajadora, como estas dos personas, que a lo mejor no tienen estudios, o una profesión, o una enorme casa, pero saben darle alegría a la gente de una u otra manera, cosa que las personas de mas alto rango (?) no lo pueden hacer (o no quieren). Es este el tipo de personas a las que admiro, a gente de pueblo y trabajadora, y no al político famoso, al futbolista casado con una top model, al gerente que gana $2,000,000 y tiene 6 casas y dos departamentos, ni a al Yankee que viene de visita, o al Europeo que tiene un status de vida mejor al de nosotros. Muchos, aun creen que existe Santa Claus (no el viejo pascuero, ojo). Saludos y mucha suerte.